Informó La Nación que se aprobó la Ley Impositiva 2026 con un artículo «escondido» que grava con Ingresos Brutos la compra de deuda nacional por parte de bancos y fintechs. Analistas alertan que las entidades financieras transferirán este nuevo costo a los clientes.
En una sesión maratónica que se extendió hasta la madrugada, la Legislatura bonaerense aprobó el Presupuesto y la Ley Impositiva 2026 impulsados por el gobernador Axel Kicillof. Sin embargo, según informó el diario La Nación, la atención de los analistas se posó sobre un artículo específico insertado entre los más de 200 puntos del texto. La normativa elimina las exenciones fiscales de las que gozaban las entidades financieras, estableciendo que a partir de ahora los bancos y las fintech deberán tributar Ingresos Brutos cada vez que adquieran deuda pública nacional, una maniobra diseñada para oxigenar las arcas provinciales ante la necesidad de recursos.
La medida, calificada por sectores de la oposición como «escondida en la letra chica», amplía significativamente la presión tributaria sobre el sector financiero. El texto aprobado alcanza a las actividades desarrolladas por agentes de bolsa y todo tipo de intermediarios, aclarando específicamente que las entidades comprendidas en la Ley de Entidades Financieras ya no estarán alcanzadas por el beneficio de la exención. De esta manera, tanto la banca tradicional como las nuevas billeteras virtuales quedarán equiparadas ante el fisco bonaerense a la hora de operar con títulos soberanos.
Si bien el objetivo del Ejecutivo provincial es captar una parte de la renta financiera para cubrir el déficit fiscal, los expertos advierten sobre las consecuencias directas para el público. Analistas consultados señalaron que es altamente improbable que los bancos absorban este nuevo costo; por el contrario, la lógica del mercado indica que terminarán trasladándolo a los usuarios. Este impacto podría reflejarse en un aumento de las comisiones, mayores gastos de mantenimiento de cuentas o un encarecimiento general de los servicios financieros en el distrito.
El contexto de esta decisión es la búsqueda «desesperada» de recaudación por parte de la Provincia frente al recorte de transferencias discrecionales desde la Nación. Al gravar la compra de deuda nacional, Kicillof no solo busca mejorar su performance tributaria, sino que también establece un cobro sobre los instrumentos financieros que emite la administración central. Con la sanción definitiva de la ley, se reconfiguran las reglas de juego para el sistema bancario local, dejando abierta la incógnita de cuánto se encarecerá operar en la provincia de Buenos Aires para el cliente común.






Deja un comentario