La expedición científica “Vida en los extremos” transmitida en vivo reveló asombrosos registros de fauna poco conocida y vestigios humanos a miles de metros bajo la superficie.

Investigadores del CONICET, junto con la Universidad de Buenos Aires y el Schmidt Ocean Institute, exploraron zonas remotas del Atlántico Sudoccidental usando el robot submarino ROV SUBastian, capturando imágenes inéditas de la vida en ambientes con condiciones extremas.

Entre los hallazgos más llamativos, las cámaras registraron una medusa translúcida de aguas profundas, una especie rara que hasta ahora no se había documentado en esta región, además de un También se observó una araña marina del género Colossendeis alimentándose de un pepino de mar, lo que sorprendió a los científicos por su comportamiento inusual.

La transmisión también mostró pulpos dumbo y otros octópodos ocultos entre corales, destacando la diversidad de los ecosistemas abisales. Sin embargo, el descubrimiento más inesperado fue un casete VHS apoyado a más de 2600 metros de profundidad, con una estrella de mar adherida, lo que pone en evidencia la persistencia de residuos plásticos incluso en los rincones más apartados del planeta.

Estos registros no solo amplían el conocimiento de la biodiversidad submarina, sino que también plantean preguntas sobre el impacto humano en ambientes frágiles y poco explorados.

Deja un comentario

Tendencias