Los números del maíz para la campaña 2025/26 prometen ser históricos. Las proyecciones indican una producción total de 71,5 millones de toneladas, lo que marcaría un pico nunca antes alcanzado en la historia productiva de este cultivo. La cifra incluye tanto el grano destinado a comercialización como el que se empleará para alimentación animal en forma de forraje.
Detrás de estas perspectivas optimistas se encuentran los datos de superficie sembrada. Durante esta campaña se utilizaron 11,6 millones de hectáreas para el cultivo del maíz, una extensión territorial que configura las bases para llegar a esos guarismos máximos proyectados.
El maíz representa un componente estratégico en la producción agrícola nacional. Su relevancia trasciende lo meramente productivo: impacta en la generación de divisas por exportación, en el abastecimiento del mercado interno y en la cadena de valor ligada a la ganadería y la alimentación animal.
Las estimaciones para esta campaña reflejan el dinamismo del sector y las decisiones de inversión que toman los productores año tras año. Alcanzar un máximo histórico en toneladas disponibles significa contar con mayor volumen de oferta para atender distintas demandas y usos.
El cierre de la campaña 2025/26 se vislumbra como un hito importante en términos de producción maicera nacional, superando los registros previos y consolidando la capacidad productiva del sector.
Imagen: Lina Kivaka / Pexels – Con informacion de Clarín Rural






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