Un trabajador que fue despedido mediante un mensaje de WhatsApp ganó un juicio contra su empleador. A pesar de que el operario acumulaba llamados de atención por varias conductas irregulares dentro de la planta industrial, el tribunal entendió que la empresa no respetó los procedimientos legales necesarios para finalizar la relación laboral.

El empleado había protagonizado varios incidentes disciplinarios a lo largo de su desempeño. Sus comportamientos generaron reclamos reiterados por parte de la dirección, quienes decidieron finalmente prescindir de sus servicios. No obstante, la forma elegida para comunicar el despido fue problemática: un simple WhatsApp, sin los trámites formales que exige la legislación laboral.

El juzgado analizó el caso y llegó a la conclusión de que, más allá de los antecedentes disciplinarios del trabajador, la empresa cometió irregularidades en el procedimiento de desvinculación. Utilizar una red social para despedir a un empleado fue considerado contrario a las normas que rigen los despidos en el país.

Esta sentencia se suma a otros casos similares donde los tribunales han enfatizado que los despidos deben cumplir con formalidades específicas. Una carta documento, una entrevista con registro escrito o la documentación apropiada son pasos que las empresas no pueden saltarse, sin importar cuán justificado sea el despido desde el punto de vista disciplinario.

Como consecuencia de la decisión judicial, la compañía fue condenada al pago de una indemnización al trabajador. Esta resolución marca un precedente importante respecto a cómo deben llevarse a cabo los despidos en el ámbito laboral argentino, enfatizando que la forma es tan relevante como el fondo.

Imagen: Pavel Danilyuk / Pexels – Con informacion de TN

Deja un comentario

Tendencias