La cantidad de personas en situación de pobreza en Argentina creció de manera preocupante durante la primera mitad de 2026, sumando aproximadamente 1,7 millones de nuevos pobres en comparación con el semestre anterior. El fenómeno refleja un contexto económico y social que continúa deteriorándose en perjuicio de millones de familias.
El segundo semestre de 2025 cerraba con 13,4 millones de personas bajo la línea de pobreza. Apenas seis meses después, entre enero y junio de 2026, ese número saltó a 15,1 millones de argentinos en condiciones de precariedad. El ritmo de crecimiento de la pobreza alarma a especialistas y funcionarios públicos por igual.
Lo que llama especialmente la atención es que el patrón de deterioro actual guarda semejanzas significativas con el experimentado en los primeros años de la administración anterior, caracterizados por turbulencias macroeconómicas severas y su correlato en el bienestar social de las poblaciones más vulnerables.
Frente a esta realidad, amplios sectores de la sociedad argentina enfrentan restricciones cada vez mayores para satisfacer necesidades básicas. El acceso a la alimentación, la vivienda digna, la educación y la atención médica se vuelve más difícil para quienes ya se encontraban en situaciones frágiles economicamente.
Desde distintos espacios se demanda que el Estado implemente políticas públicas con capacidad real de impacto. Se señala la necesidad de crear empleo, fortalecer los programas de asistencia social y generar condiciones que permitan a las familias recuperar estabilidad económica. La ventana de oportunidad para intervenir y evitar un agravamiento adicional de la situación se considera cada vez más reducida.
Imagen: Mustafa Fatemi / Pexels – Con informacion de Ámbito






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